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Se puede entender por
desarrollo el proceso mediante el cual las sociedades cambian
a fin de llegar a ser capaces de satisfacer las necesidades esenciales
de sus habitantes. Es por eso que, desde el punto de vista econ—mico,
pol’tico y social, el desarrollo representa un cambio social cualitativo.
As’ definido, el desarrollo de un pa’s supone la participaci—n
del total de su poblaci—n, en todos los niveles y sin distinci—n
de sexo. Por consiguiente, no es posible concebir el desarrollo
sostenible sin la participaci—n de la mujer. ÀDe quŽ manera entonces
puede la mujer contribuir al desarrollo mediante su participaci—n
en pol’tica, entendida Žsta como una reflexi—n concertada con
vistas a identificar modos y medios que permitan mejorar las condiciones
de la vida humana? Aunque en el pasado a la mujer se la catalog—
y trat— como inferior -como lo atestigua el hecho de que se la
redujera a la categor’a de sirvienta, a la funci—n tradicional
de procrear y de llevar cabo las labores domŽsticas, sin ningœn
real derecho a la educaci—n, y sin acceso a los niveles de toma
de decisi—nÑ es una verdad incuestionable que con el cambio social
y una mayor democracia, se ha producido un mejoramiento significativo
en el status de la mujer. De modo, pues, que hoy d’a vemos c—mo
la voluntad pol’tica de algunos gobiernos, junto con la propia
resoluci—n pol’tica de la mujer, han permitido a esta importante
parte de la poblaci—n (alrededor la mitad de la poblaci—n del
mundo) lograr acceso al poder econ—mico y al de toma de decisi—n,
y a disfrutar as’ de un mayor status social. Sin embargo, a pesar
de estos avances, es mucho lo que queda por hacer. Por consiguiente,
convencidas de que no se puede lograr desarrollo sostenible sin
el aporte de la mujer en todos los niveles, la Internacional Socialista
de Mujeres recomienda a los gobiernos:
- que se adopten medidas
adicionales tendientes a aumentar la representaci—n femenina
en los puestos de toma de decisi—n;
- que las pol’ticas
para la promoci—n de la mujer se hagan m‡s efectivas mediante
la adopci—n de la cuota de 30% recomendada por el Consejo econ—mico
y social de la Organizaci—n de las Naciones Unidas;
- que en circunscripciones
donde sea probable la victoria, se seleccione a mujeres para
candidatas;
- que se adopten medidas
para mejorar el status legal de la mujer, de manera tal que
se vean corregidas las desventajas que la agobian en el plano
econ—mico y social, en el del empleo y la pol’tica, y en el
de la salud;
- que se tomen medidas
concretas y enŽrgicas para combatir la pandemia del SIDA, y
que se pongan a disposici—n de las organizaciones de mujeres
los recursos que les permitan elevar con mayor eficacia el nivel
de conciencia de las mujeres respecto de los problemas que el
SIDA lleva aparejados;
- que a las mujeres
se las capacite para que se transformen en actores pol’ticos
y lleguen a tomar parte en los procesos electorales, de manera
tal que se haga m‡s visible la presencia de la mujer en la vida
pol’tica;
- que en la planificaci—n
de cualquier programa destinado a ser parte del desarrollo social,
se analicen concienzudamente las cuestiones relativas a los
gŽneros;
- que para satisfacer
las necesidades de las mujeres que no sacaron provecho de la
educaci—n escolar, se elaboren programas de alfabetizaci—n especializada;
- que se adiestre
a las mujeres en capacidad empresarial y se les proporcione
apoyo financiero; y
- que se tomen medidas
para mejorar el acceso de las mujeres al deporte y las actividades
de esparcimiento. La Internacional Socialista de Mujeres hace
tambiŽn un llamamiento a las mujeres para que:
- evalœen su situaci—n
y se integren a la lucha pol’tica a fin de que as’ se capaciten
como actores en el desarrollo de la sociedad; y
- sean solidarias
entre s’, de modo que quienes hayan alcanzado posiciones de
responsabilidad hagan lo posible por promover el progreso de
otras mujeres.
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