|
Desarrollar el potencial
de la mujer y su autonomía son condiciones esenciales para hacer
realidad una sociedad en la que haya igualdad entre hombres y
mujeres. Tales condiciones deben impregnar las estructuras políticas
en todo nivel. Aun cuando las mujeres constituyan por lo menos
la mitad del electorado, hayan logrado el derecho a voto en casi
todos los países del mundo y hayan dado pruebas de su competencia
en materia de toma de decisiones en la vida pública, ellas
siguen teniendo una representación minoritaria en casi
todo nivel de organismos gubernamentales y legislativos. En algunos
países se ha producido incluso una alarmante y considerable merma
en el número de mujeres que integran organismos legislativos.
La participación
igualitaria de la mujer en la vida política es instrumental
para mejorar la posición de la mujer en el seno de la sociedad.
Es una condición previa no sólo para asegurar que
los intereses de la mujer sean tomados en cuenta por los gobiernos
y la sociedad, sino tambièn para robustecer la democracia
y hacer que ella funcione de forma eficaz para el bien de todos.
Los tradicionales
hábitos de trabajo, los mecanismos y las prácticas
de la mayoría de los partidos políticos y de las
estructuras parlamentarias, como asimismo la cultura política
y los sistemas electorales que relegan a la mujer hacia la periferia
del poder siguen siendo barreras contra la participación
proporcional y efectiva de la mujer en la vida política.
La socialización
y en particular el estereotipar a mujeres y hombres reafirman
la idea de que la toma de decisión política es el
dominio de los hombres.
Aunque la Internacional
Socialista de Mujeres acoge con agrado los pasos dados por algunos
partidos políticos y gobiernos para incrementar la participación
de la mujer en política, reconoce también que se
necesita hacer mucho más y hace presente que una política
de iguales oportunidades necesita de una estrategia para cambios
de larga duración, lo que implica una revisión a
fondo de las maneras de concebir y poner en vigor estrategias
políticas,junto con la adopción de medidas discriminatorias
positivas.
La ISM señala
que en el proceso de toma de decisiones deben estar presentes
tanto hombres como mujeres, puesto que las cualidades propias
de cada sexo son complementarias de modo que sólo pueden
redundar en mejorar la administración.
Por lo tanto, la ISM
alienta a sus organizaciones miembro a que:
- fomenten
alianzas entre las organizaciones de mujeres y las impulsen
diligentemente con el objeto de coordinar actividades y de prestar
apoyo a mujeres que se desempeñen en cargos políticos y electivos
;
- ofrezcan
programas de asesoría a mujeres jóvenes y, en
tal empeño, utilicen la experiencia y el ejemplo de mujeres
ubicadas en cargos políticos al tiempo que asistan a
las jóvenes en adquirir el saber que se necesita para
el desempeño de cargos públicos ;
- fortalezcan
el establecimiento de redes de contactos y la coordinación
entre las mujeres en política en países desarrollados
y las de los países en vías de desarrollo ;
- compartan
experiencias y desarrollen la cooperación a través
de proyectos y actividades comunes.
Además, la
ISM hace un llamamiento a los partidos miembros de la Internacional
Socialista con el objeto de que:
- revisen
las estructuras, los mecanismos y las prácticas de partido
que discriminan en desmedro de la participación de la
mujer y las reemplacen por alternativas que aumenten
los intereses, los potenciales y las capacidades de la mujer
tanto en política como en gobernabilidad ;
- desarrollen
e implementen políticas y programas con recursos
adecuados para integrar y capacitar a las mujeres, y alentarlas
a participar en actividades políticas y en elecciones.
Estas políticas tendían por objeto poner en practica
medidas de naturaleza organizativa, (la creación de una
sección femenina dentro de un partido político);
educativa (la organización de cursos destinados de forma
especial a la preparación de mujeres para candidatas
o titulares de un cargo electivo); y logística (la provisión
de servicios de asistencia al niño, y la realización
de reuniones políticas en horas que sean compatibles
con las responsabilidades de familia) ;
- promuevan,
allí donde no exista, el financiamiento público
de las campañas electorales para transparentar los gastos
y garantizar la participación de las mujeres ;
- se aseguren
de que los programas y plataformas de partido respondan y aborden
los problemas e inquietudes que afecten a la mujer de manera
específica para así facilitar un mayor nivel de
reconocimiento de la mujer en cuanto a la relevancia de los
partidos políticos y los gobiernos en sus vidas ;
- introduzcan
estrategias para la igualdad entre mujeres y hombres que cuenten
con acciones positivas tales como la cuota y las metas basadas
en datos segregados por sexo, dentro de límites de tiempo específicos
mecanismos de evaluación de las políticas desde
el impacto y los resultados en la equidad de género y
creen indicadores y puntos de referencia que permitan efectuar
evaluaciones de manera regular ;
- pongan en marcha
Planes de Igualdad, que garanticen el cumplimento de la democracia
paritaria en la composición de todos sus órganos
de dirección, que incorporen la perspectiva de género
como instrumento para trabajar por la igualdad entre mujeres
y hombres como objetivo general de los Partidos de la IS, que
contribuyan a conciliar la vida laboral y familiar de sus miembros,
y que en definitiva refuercen el compromiso a favor de la igualdad
de la Internacional socialista y de los partidos que la componen.
Finalmente, la Internacional
Socialista de Mujeres exhorta a los gobiernos a que:
- ratifiquen,
en caso de no haberlo hecho ya, la Convención sobre la
Eliminación de todas formas de Discriminación
contra la Mujer (CEDAW) y firmen y ratifiquen el Protocolo Facultativo
de la CEDAW ;
- den cumplimiento
al Programa
de Acción de Beijing+5, adoptado en junio de 2000 en
Nueva York ;
- reexaminen
el efecto de los sistemas electorales y las culturas políticas
sobre la representación política de la mujer y
hagan del progreso a la paridad del género un requisito
para la concesión de subvenciones a los partidos politicos ;
- pongan en
vigor el enfoque dual la perspectiva de género y la acción
positiva en todas las políticas, programas y presupuestos
con el objeto de dejar en claro sus efectos sobre las mujeres
y los hombres ;
- reexaminen
los criterios para la incorporación y la designación
de candidatas en los organismos de toma de decisión,
con el objeto de asegurar que tales criterios no discriminan
contra las mujeres sino que promueven su participación
plena y efectiva.
|