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Hoy, 8 de septiembre
de 2007, la Internacional Socialista de Mujeres (ISM) se reúne
aquí en Stuttgart para celebrar su Centenario y reafirmar
el compromiso de sus fundadoras de luchar por y alcanzar la igualdad
de derechos para mujeres y hombres.
La ISM ha sido siempre
una pionera en el área de la igualdad de género. En
una época en la que las mujeres no pod’an tomar parte en
actividades políticas, el 17 de agosto de 1907 un grupo de
58 delegadas, Clara Zetkin entre ellas, se constituyó en
la Primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Stuttgart,
Alemania, fundando la organización que hoy se conoce con
el nombre de Internacional Socialista de Mujeres. Cien años
después, la Internacional Socialista de Mujeres sigue en
la vanguardia de la igualdad de género y con 146 organizaciones
miembros no es solamente la organización política
femenina más grande del mundo, sino también la más
antigua.
Desde el inicio, el tema
principal de la ISM ha sido la participación de la mujer
en la política y con el paso de los años tanto la
ISM como la familia socialista en general ha registrado numerosos
éxitos que son causa de orgullo.
En su primera conferencia,
las fundadoras de la ISM adoptaron una resolución demandando
el voto femenino. Hoy en d’a, en la mayoría de las naciones,
la mujer tiene derecho al voto. La primera mujer que ocupó
un cargo ministerial fue Nina Bang, una socialdemócrata danesa
en 1924. Los contados gobiernos de composición equitativa
en cuestión de género siempre han estado encabezados
por partidos socialistas o socialdemócratas. Y entre las
pocas mujeres que son o han sido jefes de Estado o de Gobierno,
la mayoría son socialistas: Golda Meir, Gro Harlem Brundtland,
Benazir Bhutto, Mary Robinson y en la actualidad, Helen Clark, Tarja
Halonen, Luísa Dias Diogo, Portia Simpson, Michelle Bachelet
y Micheline Calmy-Rey. Todas ellas son ejemplos que animan a otras
mujeres a entrar en la política y a competir por los puestos
más altos.
La ISM también
se sitúa a la cabeza en la abogacía por la adopción
e implementación de un sistema de cuotas en todos los partidos
socialistas y socialdemócratas. El sistema de cuotas ha demostrado
ser la herramienta más eficaz para remediar el desequilibrio
entre la mujer y el hombre en la política.
La ISM también
ha hecho una ardua labor para persuadir a los gobiernos a ratificar
la Convención sobre la eliminación de todas las formas
de discriminación contra la mujer (CEDAW) y su Protocolo
Facultativo, ya que son instrumentos fundamentales para la protección
de los derechos humanos de la mujer.
La cuarta Conferencia
Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer celebrada en Beijing
en 1995 marca un hito en el avance de la mujer. Gracias a ella,
el mundo ha reconocido que la igualdad de género es fundamental
para la paz y el desarrollo de las naciones y en consecuencia ha
pasado a formar parte del programa político de varios gobiernos.
En general, se han registrado
muchos avances desde la fundación de la ISM; sin embargo,
la igualdad de género no es todavía una realidad en
muchos campos. Por ejemplo, dentro de la familia, dentro del sitio
de trabajo, y en la toma de decisiones, teniendo este último
una importancia fundamental para la ISM. Según la Unión
Interparlamentaria (UIP), la representación femenina en los
parlamentos nacionales apenas llega al 17,3% y en cargos ministeriales
es aún menor.
Es por ello que el Centenario
de la ISM no solamente nos brinda un día que celebrar, sino
también un día para encontrar inspiración en
las luchas y logros del pasado para poder enfrentar los retos que
nos esperan. La erradicación de la pobreza y la hambruna,
asi como la violencia contra la mujer, el cual es la forma más
extrema de desigualdad, estan entre los numerosos retos que más
afectan a las mujeres. Hay también otros retos, como el de
acceso a agua potable, a la asistencia sanitaria y al aborto seguro,
que son derechos humanos fundamentales, como también el acceso
a la educación, que es un factor clave en el empoderamiento
de la mujer. Es por eso que la ISM enfatiza la importancia de adoptar
leyes para ser implementadas por medio de las politicas publicas,
empezando con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones
Unidas.
Con la globalización
y el rápido avance de la tecnología emergen nuevos
retos que demandan nuestra atención con carácter de
urgencia: las migraciones; los efectos del cambio climático;
la amenaza del fundamentalismo y del terrorismo; la lucha contra
pandemias como VIH/SIDA y la malaria; y el tráfico de seres
humanos, y sobre todo de mujeres y ni–os.
Otros campos que demandan
nuestra atención son los siguientes: prevención y
resolución de conflictos, porque las principales víctimas
de la guerra y otros conflictos son mujeres y niños; y la
construcción de la paz, ya que una paz duradera solamente
se puede construir con la participación de la mujer.
Hace cien años,
un grupo de 58 delegadas tuvo una visión de un mundo en el
que la mujer y el hombre pueden ser iguales. Eran mujeres valientes,
con unas convicciones que sostenían con pasión; son
para nosotras una inspiración. Es nuestro deber hacia ellas
terminar la labor que empezaron y hacer frente a los nuevos retos
que nos esperan, trabajando por la paz y el desarrollo. Por esta
razón, las organizaciones la ISM que hacen acto de presencia
el día de hoy en Stuttgart, reafirman su fuerte compromiso
por la lucha para conseguir la igualdad de derechos para la mujer
y el hombre.
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