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La Internacional Socialista
de Mujeres, en su reunión de Buró de Roma, en enero
de 2003, adoptó una declaración sobre la Quinta Conferencia
Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer. Otras conferencias
de las Naciones Unidas han demostrado que las grandes reuniones
son un reconocimiento público valioso de los problemas tratados.
Las mujeres exigen y necesitan que la comunidad internacional se
centre en el desarrollo adicional de la verdadera igualdad de género.
La Internacional Socialista de mujeres cree que esto sólo
se puede realizar de forma eficaz mediante una conferencia.
Las ONG de mujeres han
sido testigos de las desastrosas negociaciones sobre Beijing+10
en la sesión de 2005 de la Comisión de la Condición
Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas, y han comprobado
que la discusión de la Plataforma de Acción sería
un grave error. No obstante, la ISM, al igual que muchas otras ONG
femeninas del mundo, sigue creyendo firmemente que dicha conferencia
es una necesidad. Junto con muchas organizaciones de mujeres, la
ISM está convencida de que la aplicación de la igualdad
de género a los Objetivos de Desarrollo para el Milenio (ODM)
sería un tema apropiado para dicha conferencia.
Lamentablemente, pero
de forma previsible, los ODM han fallado en reconocer a las mujeres
no sólo como víctimas, sino, y más importante,
como actores en todos estos problemas: la lucha contra la pobreza
y el hambre, el VIH/SIDA, la mortalidad infantil y la necesidad
de un uso responsable de los recursos naturales. La discusión
del papel de las mujeres en el desarrollo de una asociación
global para el desarrollo y la oferta de la creatividad de las mujeres,
de su potencial y de sus ideas sería una oportunidad muy
bienvenida, que podría proporcionar una Quinta Conferencia
Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer.
La igualdad social,
cultural y económica de mujeres y hombres es un requisito
previo fundamental para la superación y la erradicación
de la pobreza y para conseguir un desarrollo sostenible. La igualdad
supone que mujeres y hombres reciben un reconocimiento equivalente
por su contribución a la sociedad y por su trabajo; significa
que pueden participar y dar forma al desarrollo al mismo paso, y
que cuentan y hacen uso de las mismas oportunidades.
Una Quinta Conferencia
Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer discutiría,
entre otros temas, problemas tales como una mejor educación,
cuidado sanitario y mejor alimentación para las mujeres y
jóvenes; la igualdad legal, así como el refuerzo económico
y político de las mujeres; el acceso justo a los recursos,
como la tierra, el agua, la renta, la energía y el capital.
Por todo ello, la ISM
propone a los gobiernos de los estados miembros de las Naciones
Unidas que acuerden celebrar una Quinta Conferencia Mundial de las
Naciones Unidas sobre la Mujer. La ISM alentará, mediante
sus organizaciones miembros, a los gobiernos de las naciones para
que apoyen esta propuesta.
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